Druma Otana

Joven coreliana con amplios conocimientos de mecánica

Description:

Corellia, o Corelia, era el centro comercial e industrial de la Galaxia y planeta capital del Sector Coreliano, que incluye a: Corellia, Selonia, Drall, Talus y Tralus.

Los corelianos solían ser considerados intrépidos e inconformistas por el resto de las sociedades del núcleo, dando lugar a que la gente empezase a decir que no se debe decirle a un coreliano que no podrá hacer tal y cual cosa, porque le daría ganas de intentarlo. Para un coreliano, superar los obstáculos es una recompensa en sí mismo.

La Corporación de Ingeniería Coreliana fue fundada quizás antes del comienzo de la República. La Corporación de Ingeniería Coreliana era una de las más grandes firmas de construcción de naves de toda la galaxia y sus astilleros eran de los más extensos en la Galaxia. Los corelianos se encontraban entre los primeros y más destacados exploradores hiperespaciales, siendo un anticipado socio comercial de los wookiees cuando Kashyyyk entró en la República. Algunos ejemplos de naves corelianas incluyen a la Corveta Coreliana CR90, el carguero YT-1300 y la Cañonera Coreliana DP-20.

Los corelianos se encontraban entre los primeros y más destacados exploradores hiperespaciales, siendo un anticipado socio comercial de los wookiees cuando Kashyyyk entró en la República.

Bio:

Druma Otana nació en los astilleros de la Corporación Corelliana de Ingeniería hace 12 años. Que lo primero que vieran sus ojos fuera una nave espacial parecía lo más adecuado ya que toda su familia vivía en torno a eso.

Sus padres eran reconocidos ingenieros navales, trabajadores destacados dentro de la Corporación e innovadores aclamados en círculos menos oficiales. Desde pequeña aprendió ayudar a sus mayores, formó un vínculo especial con su hermano Khol quien aspiraba a diseñar la nave más veloz jamás diseñada, juntos experimentaban con piezas descartadas por los astilleros y creaban formas imposibles que rara vez funcionaban.

Si bien sus tres hermanos y sus padres trabajaban todos para la Corporación su taller de modificaciones particular era su motivo de orgullo. Todo aquel que viviera viajando por el espacio había oído hablar de los Otana y fue por eso que Druma conoció a Dorian.

Hace unos 4 años Dorian tenía un problema con su nave pero no tenía créditos para solucionarlo, decidió visitar los talleres para rapiñear chatarra y todo aquello que aparentemente pareciera inútil pero que a él pudiera servirle de algo. El padre de Druma, Ken, le dio permiso para que mirara en el montón de basura y Dorian se mostró muy agradecido ya que su intención era mirar allí y en cualquier otro lugar del taller que quedara a su alcance, para asegurarse de que no robara nada valioso Ken envió a su hija a que lo vigilara. Fue un pequeño error porque la niña congenió rápidamente con el chico.

Druma insistió en revisar la nave de Dorian y gracias a su pequeño tamaño pudo revisar todos los conductos hasta encontrar la causa real del fallo de la nave. Gracias a eso y a las piezas que sustrajeron de un taller vecino Dorian pudo dejar Corellia, aunque visitó a Druma en más ocasiones y en cada una mejoró su nave.

Los años pasaron y los Otana decidieron que era mejor que su hija no entrara a trabajar en la Corporación, ella se mostró de acuerdo pues prefería la libertad que le daba trabajar en el taller familiar, el control corporativo era muy estricto y no le gustaba. Un día, Druma viajó a Selonia para recojer una nave siniestrada tal y como había hecho en multitud de ocasiones. Al volver se encontró con que el taller estaba destruído y su casa revuelta, nadie sabía nada, sólo algunos vecinos hablaron con ella y le informaron que habían sido soldados.

Druma no tenía acceso a los astilleros de la Corporación pero intentó por todos los medios entrar para saber de su familia, cuando por fin consiguió que alguien accediera a dejarle pasar escuchó que varios trabajadores habían sido acusados de traición al Imperio y habían sido detenidos para ser ajusticiados, ella también estaba siendo buscada.

Tirando de contactos una vez más consiguió salir del sistema. No sabía qué había pasado pero sabía que no podía volver hasta que no lo supiera, ¿su familia había escapado o había muerto?. Ahora su mayor prioridad era sobrevivir, si el problema era realmente con la Corporación su cabeza no tendría precio más allá de Corellia, si no se metía en líos podría averiguar qué estaba pasando realmente.

Quizá la Rebelión podría ayudarle, iría junto con otros exiliados a Hoth, allí estaría a salvo.

Druma Otana

Perdidos en el borde exterior Estrapo