Dit I Fett

Cazarecompensas mandaloriano con wookie

Description:

Los mandalorianos (llamados Mando’ade en mando’a, que significa “hijos de Mandalore”) eran un grupo nómada y belicoso basado en clanes cuyos miembros eran de múltiples especies. A menudo servían como mercenarios. Su cultura se basaba en la idea de que la guerra y la batalla eran una fuente de honor y orgullo en su comunidad.

Los individuos mandalorianos eran guerreros independientes, vinculados por la misma cultura. Cada pieza de acero mandaloriano era creada, escogida y personalizada por un mandaloriano de acuerdo a su nivel de habilidad. La armadura tenía gran importancia cultural, y cada una decía algo de su poseedor. Sin embargo, los mandalorianos tenían un dicho: Verd ori’shya beskar’gam (un guerrero es más que su armadura).

Había seis actos que se debían seguir para ser un mandaloriano, las Seis Acciones (Resol’Nare). Estas eran: usar armadura, hablar mando’a, defenderse a sí mismos y a sus familias, criar a los niños como mandalorianos, ayudar al clan a tener éxito y sostenerse a sí mismo, y unirse al Mandalore cuando los llamara a tomar armas. El único líder de los mandalorianos era Mandalore, y tenía ese rango tanto como inspiraba el respeto de sus compañeros guerreros.

A pesar de su apariencia ruda y su estilo de combate, el mandaloriano medio, era más sociable y amable de lo que se pudiera esperar. Mientras la gente decía lo que pensaba, aceptaban una comida cuando se la ofrecían, los miraban a los ojos (o a la sección horizontal de su visor), se quitaban las botas si eran invitados, pagaban sus deudas, presumían de sus hijos, no coqueteaban con un mandaloriano del sexo opuesto (a menos que planearan unirse a ellos) y respetaran a los ancianos, cualquiera que encontrara a un mandaloriano era probable que no lo mataran.

La familia era muy importante para los mandalorianos, aunque tenían creencias diferentes a las de la mayoría de las culturas. A pesar de que la fidelidad y la castidad antes del matrimonio eran muy enfatizadas, no se preocupaban acerca de la paternidad. Creían que aliit iru’shya tal’din (Familia es más que Lazos de Sangre), y era común que la cultura asimilara niños, o incluso adultos, huérfanos. La ceremonia de adopción de un nuevo Mandaloriano era el gai bal manda, que significa “nombre y alma”. No había ninguna diferencia entre un hijo “real” y uno adoptado.

Los niños usualmente eran criados por sus madres hasta el tercer año, y después, por sus padres en el arte de la guerra, hasta que fueran adultos. Los mandalorianos se consideraban adultos a los trece años, a esa edad se les hacía una prueba (el verd’goten) para convertirlos en guerreros. Esto contribuía al hecho de que los Mandalorianos se casaban y criaban una familia más pronto que otras culturas. Los lazos familiares eran una parte importante de la cultura mandaloriana, y como resultado, se sentían más cómodos entre ellos que con extraños.

Se esperaba que las mujeres mandalorianas fueran tan hábiles en el combate como los hombres, para defender sus hogares cuando ellos no estuvieran. Si no tenían hijos, peleaban junto con los hombres en el campo de batalla. Una mujer Mandaloriana ideal era fuerte y resistente físicamente.

Bio:

Eran las 4 de la mañana en un pequeño complejo de mercancías en Nar Shadaa. L la noche era especialmente cerrada. Era un lugar solitario, alejado del ajetreo de la multitud. Sabía que mi presa se encontraba en este lugar, esperando un paquete comprometido, era el momento perfecto para sorprenderle, y llevarme una buena suma de créditos.

Me acerque lentamente entre los contenedores y las pilas y pilas de material procedente de las lunas de kasiid, en el cual no estoy interesado, que probablemente acabe en las garras de Sol Negro. Sólo me preocupaba mi presa, mis instintos mandalorianos deseaban este momento.

Lentamente me introduje en la zona mas elevada del complejo, dejando sin sentido uno a uno a los vigilantes que me encontraba. Ya estaba cerca, solo dos pasos mas y tendría la zona despejada para colocar mi rifle y acabar el trabajo. Espere mientras mi cuerpo se llenaba de adrenalina, hasta que al fin apareció mi victima.

Era un despreciable contrabandista que traficaba con esclavos wookie. Por lo visto iba a efectuar la venta de un joven wookie que probablemente hubiera sido capturado en su ritual de peregrinaje para la edad adulta. Era el momento perfecto. Espere a que llegara su comprador. Pasaron unos minutos hasta que se acerco una pequeña nave de carga imperial.

Últimamente ha aumentado el negocio de esclavos por parte del imperio, quienes probablemente los utilicen como mano de obra para alguna instalación espacial o una fabrica armamentística, Son conocidas por todos, las habilidades en ingeniería y la portentosa fuerza de estos peludos seres. No me extrañaría nada que este wookie estuviera destinado para estos fines. De todas formas era su día de suerte. La venta no llegó a concretarse. Sólo la muerte número 25, en la que encontré a un compañero inesperado.

Dit I Fett

Perdidos en el borde exterior Thylian